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Qué Comer

Magras con tomate
Se trata de lonchas de jamón serrano ligeramente pasadas
por la sartén y con salsa de tomate. La sal del jamón
frito puede hacer que bebas más de lo previsto. En
Sanfermin, este plato gusta devorarlo para almorzar después
del encierro y durante la corrida de toros.
En bocadillo es bueno, pero si no tienes dientes afilados,
en el primero bocado sacarás todo el jamón del
bocadillo. Colgado de la boca, es difícil decidir qué
hacer con él. Nunca te introduzcas todo el jamón
de una vez, puedes estar masticando hasta el día del
juicio final.
Como en todo, el jamón que te pongan puede ser más
o menos bueno. Con el jamón que te sirven en algunos
sitios puedes fabricar cuerdas. |
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Qué
beber

Sangría
Cuando un guiri
baja del avión al llegar a Pamplona en Sanfermin
por primera vez, lo primero suele hacer antes de llamar
a un taxi, es pedir una botella de sangría. Es como
una especie de bautismo. Creen que es la bebida nacional
en Pamplona por Sanfermin cuando, en realidad, su consumo
se restringe prácticamente sólo a la corrida
de toros. Básicamente se compone de vino, rebajado
con agua, jugo de limón y azúcar. Luego vienen
las libres interpretaciones: con vodka, canela, ron, melocotones,
etc.
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Fauna
Sanferminera
El Pata
Gozan de mala reputación
entre los nativos de Pamplona. Son como la versión
chunga de los queridos Guiris (extranjeros), aunque se ha
visto alguno procedente de nuestros barrios. Se cree que
su voluntad es buena, quieren hacer gracia, pero no logran
acertar con sus métodos o no se enteran de qué
va exactamente la fiesta.
Sus acciones se caracterizan por la falta de respeto a gente
como ancianos o niños, y por atentar contra el mobiliario
urbano. También actúan en otros momentos especialmente
delicados como el encierro.
A lo largo del recorrido, como moscas, acuden al olor de
la fama que dan las cámaras de televisión
sin prestar atención a los 650 kilos de toro que
les amenaza por detrás. San Fermín ha presentado
más de una queja a las autoridades. Dice que sus
servicios milagrosos del encierro ya no dan abasto con tanto
impresentable.
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